Escrito por Jan Uve
Durante mucho tiempo pensé que mi propósito era componer música de piano.
Con los años entendí que el piano nunca fue el destino.
Siempre fue el camino.
Hoy tengo mucho más claro cuál es mi misión.
Quiero ayudar a las personas a proteger su sensibilidad y a redescubrir la paz interior en un mundo que no deja de correr.
Vivimos en una época en la que parece que todo nos empuja a ir más deprisa.
A responder inmediatamente.
A producir constantemente.
A endurecernos para adaptarnos.
A esconder nuestras emociones para no parecer vulnerables.
Pero yo sigo creyendo que existe otra forma de vivir.
Creo que la sensibilidad no es una debilidad.
Creo que detenerse no es perder el tiempo.
Creo que contemplar la belleza sigue siendo necesario.
Creo que cuidar nuestra paz interior no es un lujo. Es una necesidad.
Por eso compongo.
Compongo con la esperanza de crear pequeños refugios donde, aunque solo sea durante unos minutos, alguien pueda respirar, emocionarse, recordar a un ser querido, encontrar un poco de calma o simplemente sentirse acompañado.
Cada mensaje que recibo confirma que esa necesidad existe.
Hay personas que escuchan mi música mientras caminan y recuerdan a alguien que ya no está.
Otras la utilizan para meditar.
Algunas consiguen dormir mejor.
Otras encuentran un momento de paz después de un día difícil.
Entonces comprendo que la música puede ser mucho más que una sucesión de notas.
Puede convertirse en un lugar.
Y ese es el lugar que quiero seguir construyendo.
Quiero que cada composición, cada vídeo, cada publicación y cada Encuentro de Piano y Paz Interior nazcan de esta misma intención.
No quiero añadir más ruido al mundo.
Quiero aportar un poco más de calma.
No quiero que las personas escuchen simplemente una melodía.
Quiero que, durante unos minutos, recuerden que todavía pueden sentir profundamente sin pedir perdón por ello.
Que la belleza sigue existiendo.
Que la humanidad sigue importando.
Y que su paz interior también merece un lugar en sus vidas.
Si algún día alguien me pregunta cuál es mi propósito como compositor, espero poder responder con total honestidad:
Ayudo a las personas a proteger su sensibilidad y a redescubrir la paz interior, para que puedan seguir siendo profundamente humanas en un mundo que no deja de correr.
Todo lo demás, las canciones, los álbumes y los conciertos, son simplemente distintas maneras de recorrer ese mismo camino.